Hospedería de Turismo

El proyecto se sitúa en la franja dotacional del plan especial que extenderá Villafranca de los Barros hacia el norte. Sin más referencias significativas que las vistas lejanas de la trama urbana y el paisaje extremeño, entendemos que el proyecto debe ayudar a construir el lugar y a mantener la relación ciudad-campo tan intensa que existe en la actualidad. Por este motivo, se entiende el lugar como un gran espacio verde continuo en el que se implanta sutilmente la propuesta, tratando de prolongar el parque municipal existente al sur de la parcela, dilatando dicha franja verde y tratando de facilitar la conexión del municipio con su futura zona de crecimiento.

El edificio tiene un intencionado carácter horizontal, que le hace acomodarse mejor en el paisaje existente. Se desarrolla en tres niveles, estableciendo entre ellos distintos grados de privacidad y uso. En planta baja se sitúa el programa más público de la Hospedería, albergado en una pieza que se materializa mediante una cinta de hormigón visto. Dicha pieza, de marcado carácter longitudinal, se sitúa en sentido norte-sur, definiendo así el límite entre el espacio verde público y otro de carácter más restringido sobre el que vuelca. Con este gesto se pretende liberar una gran parte del espacio de la parcela para convertirlo en espacio público, que se cede a la población a modo de gran parque.

El programa ubicado en planta baja (vestíbulo, zona de recepción, cafetería, restaurante, etc.) se configura mediante unos núcleos cerrados que albergan tanto los espacios de servicio de la planta como los sistemas de conexión (escaleras, ascensores y montacargas) con el resto de niveles del edificio. Además, dichos núcleos ayudan a resolver la estructura y el trazado de las instalaciones.

Por otro lado, a una cota inferior se sitúa un programa de acceso más restringido a los clientes de la hospedería (piscina, SPA y salón de celebraciones), evitando así conflictos programáticos y permitiendo un adecuado grado de privacidad. Esta planta de sótano se configura mediante un gran vaciado en el terreno sobre el que se asientan los núcleos estructurales, sobre los que a su vez apoya la pieza de planta baja. De este modo la planta sótano se entiende como un gran espacio abierto aunque protegido superiormente por la pieza longitudinal de hormigón. La partes del programa que necesitan estar más resguardadas se protegen bien envolviéndolas con una piel de vidrio o insertándolas en los núcleos estructurales, en función del grado de privacidad necesario en cada caso.

La zona verde existente en el exterior del edificio se prolonga en el interior del mismo, rodeándolo en sus extremos e introduciéndose en la planta de sótano, ayudando a generar la zona ajardinada en la que se ubica la piscina y sobre la que se vuelcan todos los espacios del sótano.

En una cota superior, sobre la cinta de hormigón que contiene la planta baja, se apoyan una serie de piezas que albergan las habitaciones, resueltas mediante una secuencia de tres “fingers” que se van introduciendo en el parque a la altura de la copa de los árboles. Dichas piezas, de aspecto blanco, metálico y mucho más ligeras que la inferior, mantienen una orientación sur. Con este gesto conseguimos que todas las habitaciones dispongan de vistas sobre la zona verde propuesta, a través de una terraza exterior, ayudando a generar una fluida transición entre el interior y el exterior. Además, dicha terraza ayuda a proteger el espacio interior del soleamiento directo. La fachada queda marcada por una característica celosía de lamas de madera que permite al usuario controlar el nivel de privacidad y luminosidad de su estancia. La configuración de esta planta permite la futura ampliación del edificio de forma sencilla, mediante la adición de un cuarto “finger”

Como conclusión destacar que la solución formal adoptada pretende entrar en relación con la edificación existente típica de la región, aunque desde un punto de vista contemporáneo. Por este motivo la planta baja asume un carácter más público agrupando los usos comunes y se materializa con un aspecto más pétreo y pesado, tal y como sucede en los edificios públicos del entorno. Por el contrario, la parte del programa más residencial se pretende mimetizar con las viviendas del entorno al resolverse mediante unas piezas de color blanco, que protegen del soleamiento sus numerosos huecos de fachada mediante celosías de lamas de madera.

Categoría | Concurso
Uso | Equipamiento. Hotel
Año | 2009
Lema | Fingers
Resultado | Finalista
Situación | Villafranca de los Barros. Badajoz
Coautor | Carlos Chillerón Filoso (arquitecto)
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